Marinera en Tierra

Un espacio en mi ventanita de como veo el mundo

Tuesday, April 17, 2007

Que orgullo de ser de "...un Pais en el Mundo" como Sonia

Comenzar a escribir unas líneas sobre Sonia Pierre me transporta, casi inevitablemente, a los versos de uno de nuestros poemas mas emblemáticos: “Hay un país en el mundo colocado en el mismo trayecto del Sol” y como el poema Sonia también es “oriunda de la noche” y mas que muchos de nosotros fue colocada en el corazón de este “inverosímil archipiélago de azúcar y de alcohol”; Sonia nació en un batey junto a otros tantos niños que amparados en el “Jus Solis” son dominicanos por haber nacido en nuestra tierra aun carezcan de actas o pasaportes que así lo documenten, son dominicanos.

Sonia habla un español perfecto, salio del batey para ir a la escuela, y llego a salir incluso del país a estudiar algo que en Republica Dominicana no existe como carrera, aunque la sociedad demandaba y aun demanda especialistas en esa área, se educo como trabajadora social. Llego a Republica Dominicana y fundo una organización sin fines de lucro que recibe fondos extranjeros para adecentar las condiciones de vida de las mujeres de los bateyes, promueve la educación de los hijos de los braceros y dio la voz de alerta sobre una situación de la que todos estábamos al tanto y nos hacíamos la vista gorda. Grito tan alto que la comunidad internacional comenzó a escuchar mientras el gobierno de turno quiso ocultar el resplandor del “Sol” con un dedo, ocultar la abrumante realidad de las condiciones de vida de un batey (me abstengo de definirlas como infrahumanas porque todos sabemos como es), en vez de aprovechar la oportunidad para encender los altavoces del resto del mundo y hacerles eco y cómplices del problema que suponen los flujos migratorios haitianos. Quizás era la oportunidad para gestionar fondos de ayuda para solventar los gastos en salud de las parturientas haitianas o para formular políticas de trabajo temporal y migratoria coherentes y adaptadas a la realidad de dos países que compartiendo isla carecen de una frontera controlada.

Pero Sonia ya había gritado alto una primera vez, reclamaba los derechos de actas de nacimiento de dos niñas que por su color de tez morena no habían accedido a un acta de nacimiento, pese a que la ley les confería el derecho a la nacionalidad dominicana. Sonia, alzaba entonces la voz a favor de comunidades dominicanas enteras que carecen de nacionalidad, identificación y existencia entre ellas Ruth, quien ayudo una vez en mi casa y quien no sabia ni leer ni escribir, no tenia cedula, ni acta y mucho menos sabía su fecha de nacimiento. Ruth nació, a diferencia de Sonia, de padres dominicanos, nunca pudo acudir a la escuela porque no tuvo “papeles” y morirá y no habrá constancia de su existencia, ni de toda una comunidad de San Cristóbal de donde Ruth proviene, incluidos sus hijos, sus hermanos y todos sus vecinos. Sonia luchaba a favor no solo de las dos niñas sin actas, luchaba también por Ruth y por todos los dominicanos, que por tener la piel del color “oriundo de la noche” y no tener “tierra” simplemente no existen, no llegan ni a ser un numero en nuestras estadísticas de pobreza, de educación o de genero.

Sonia no es dominicana, dice la Junta Central Electoral, porque no fue declarada por quien correspondía, porque quien la declaro era ilegal o porque alguien se despertó un día y olvido la definición de “Jus Solis” y viene entonces a mi cabeza toda una generación de dominicanos nacidos de padres extranjeros, hoy grandes empresarios del comercio establecidos en grandes almacenes, profesionales meritorios como mi abuela, a quien quizás tampoco le corresponda la nacionalidad entonces, aun siendo la primera mujer contadora del país, porque quizás no fue declarada por quien correspondía, o porque quizás el inmigrante de las Antillas Holandesas que era mi bisabuelo pudo haber estado ilegal a principios de este siglo, quien sabe?

Me abstengo de callar y por Sonia, aprovecho para hacerme eco de la realidad de los bateyes, aprovecho para clamar ayuda a la comunidad internacional para compartir la carga de un país que no puede sostener solo las necesidades de salud, educación y servicios básicos de los inmigrantes haitianos que viajan de un extremo remoto de la única isla en el mundo partida en dos por una imaginaria frontera y la barrera de la diferencia idiomática, dejando muchas veces familia e historia atrás buscando, a través del trabajo arduo cortando cana y construyendo las edificaciones en las que vivimos y las vías por donde transitamos, mejores oportunidades.

Me abstengo de callar y por Sonia y por Ruth y por los pueblos de los “invisibles” (por no decir miserables), aprovecho para recordar que hay miles de dominicanos que nacen y mueren sin identificación, sin derechos, “sin papeles” y peor aun, sin esperanzas.

Me abstengo de callar y por Sonia, aprovecho para decir que orgullo, aunque la JCE diga lo contrario, que orgullo de ser al igual que Tu, Sonia y al igual que mi abuela y otras grandes mujeres nacidas de padres extranjeros en tierra de Duarte, Sanchez y Mella, que orgullo de ser Dominicana.

2 Comments:

At April 17, 2007 at 10:24 PM, Blogger The girl from Jupiter said...

Vieja... por qué no aceptamos nuestra realidad y hacemos algo para cambiarla? Es que estamos tan acostumbrados a que nunca se haga nada qué cuando alguien empieza hacer todo el mundo le da la espalda?
Hoy fui a la ciénaga y lo único que pude hacer fue llamar a mi mamá y decirle "GRACIAS, TE QUIERO MUCHO".

 
At April 19, 2007 at 3:41 PM, Blogger Unknown said...

Te di un poco de publicidad. Pero el articulo estaba tan bueno que no podia dejarlo pasar.

Se feliz

 

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