Sin detenernos a mirar
Un día pasa tras otro, sin novedades, sin noticias, sin cambios.
Pasas delante de la misma gente, y nadie se detiene, nadie ofrece una sonrisa, mucho menos dedican una mirada.
Cada quien esta envuelto en su mundo, ensimismado, preocupado por los afanes de seguir caminando, uno al lado de otro sin detenerse, con prisa por llegar para luego seguir. Cumplir el mismo ciclo, seguir en el mismo círculo. Como maquinas que usamos maquinas, estamos siempre conectados, ocupados al teléfono, manejando solos, sin fijarnos alrededor.
Tenemos cada días más medios de comunicación y paradójicamente nos comunicamos menos y menos eficientemente. Tenemos más información pero hacemos un uso más deficiente de ella o fallamos en su interpretación. Me pregunto que tanto hemos avanzado cuando teniendo más herramientas logramos menos cosas, alcanzamos menos metas, solucionamos menos problemas propios y ajenos.
Cada día hacemos lo mismo, sin que nada nos haga saltar, cambiar la ruta, detenernos a entregar una mirada que nos haga cómplices, a regalar una sonrisa que ilumine el día, a preguntarnos hacia donde vamos con tanta prisa.
Todos vamos al mismo sitio, unos primero que otros, me respondo filosóficamente, y pienso entonces en el niño que en las calles de cualquier ciudad del subdesarrollo toca al vidrio de un carro, mendigando, sin haber comido y descalzo mientras dentro esta otro pequeño igual que el, pero con zapatos y recién cambiado sosteniendo una paleta de helado, pero ninguno se detiene y mira. Cada uno esta ocupado en su afán, uno de conseguir alguna moneda, el otro en terminar su paleta sin ensuciar.
Todos vamos al mismo lugar, en definitiva, unos primero que otros, me repito. Y luego, cierro los ojos y los abro de nuevo, para disfrutar del aire puro, de la compañía real, de la arquitectura envolvente o del sol que quema.
No se cuando tenga que escoger otra ruta, salir de este circulo o saltar para ver otras caras ensimismadas, preocupadas por los afanes de seguir caminando en otro lugar, donde de nuevo pasen los días donde humanos compartamos espacios sin detenernos a mirar, como el niño que toca el vidrio o el que como helado dentro del carro.

1 Comments:
I feel you.
Just a thought: Si no encuentras miradas o sonrisas en tu camino, regálalas tú. Es más. Déjame empezar yo.
Una sonrisa -virtual pero verdadera- de mí para ti.
Post a Comment
<< Home