Licey, comienza a aplastar el Tigre

De las cosas que más añoro cuando estoy lejos es la pelota invernal. Es cierto que no iba a todos los partidos cuando estaba allá, pero saber que comienza la pelota es saber que comienza a escucharse "Cima sabor Navideño" entre cada anuncio de esa estación, es saber que ya llega el fri-ito y que todo el mundo comienza a estar pendiente de su equipo favorito, organizando juntaderas para ir al play o en las casas porque ya casi estamos en Pascuas, comienzan los angelitos (y diablitos) en las oficinas. Creo que comienza la ilusión cuando comienza la pelota.
En béisbol nacional, mi equipo preferido, no es un secreto para nadie, es el Licey (para muchos tampoco será un secreto que no es lo único blanco con azul por lo que simpatizo... también en pelota pero no con igual emoción). Un equipo con mística, con historia, con personalidad.
Cada juego es una emoción, una razón para celebrar el triunfo o para esperar la revancha.
En este juego los animales no siguen precisamente las leyes de la Selva porque hace mucho que el León no es rey. Últimamente, el reinado ha sido democráticamente compartido, según las reglas del juego por animales teóricamente más débiles, un águila que ha aprendido a volar y un tigre feroz y legendario.
Hay algunos que prefieren el mágico mundo de la astronomía al de la fauna, pero esos, esperan que "las estrellas" vuelvan a brillar, porque saben existen los milagros (ignorando las estadísticas de las ocurrencia de los mismos tal vez), mientras tanto esa fanaticada ha roto records de perseverancia y fidelidad, peligrosamente seguidos de los que aman el color rojo (la verdad que la política y la pelota parecen tener algunas cositas en común a parte de la p, la l y la a del final)
Mientras tanto, la suerte ya esta echada y en el primer juego de la ciudad, comenzó a aplastar el Tigre, 7-1. La temporada puede estar llenas de sorpresas y como en todos los deportes se espera que gane el mejor. Licey Campeón.

1 Comments:
Ayyy, me siento igual que tu respecto al Licey, es lo máximo. Aunque tengo que admitir que nunca he ido al play y no he visto un juego entero de la temporada regular, soy liceysta hasta la tambora.
Post a Comment
<< Home