Marinera en Tierra

Un espacio en mi ventanita de como veo el mundo

Thursday, October 19, 2006

Payasos


Comienza la fiesta en el patio y llegan los payasos, interesantes personajes.

Buscan a los niños tratando de provocar en ellos alegría, olvidando que son los más pequeños, los que mejor perciben las expresiones del alma. Los payasos son tristes, sonríen casi siempre queriendo llorar; sus ojos los delatan, mas allá de la pintura de su rostro y de esa nariz roja y graciosa que les caracteriza.

Creo que la mayoría de nosotros alguna vez, ha hecho de payaso con maquillaje, careta o sin ellos. Sonreímos, miramos atentos aun cuando tenemos mil y una razones para llorar. Y como a los payasos contratados, nuestros ojos también nos delatan.

Tratamos, fallidamente de entretener a los adultos como niños, ocultando con nuestro ornamento, nuestro verdadero perfil, aquel que suele estar permanentemente esculpido de tristeza o soledad.

Como rifar alegría si no la tenemos por dentro? Como construir fantasías si no traemos las crayolas del amor con nosotros? Solo con ellas podemos dibujarlas perfectas y llenas de colores.

Todos nos empolvamos la cara y salimos prestos a divertir. Como payasos, llegamos a las reuniones a compartir carcajadas y a tratar de maquillar otras caras, para que esas marcas imborrables, aunque sea por un momento, se difuminen y nos hagan percibir brevemente una visión agradable, un gesto gracioso, una fantasía con pinceles de ilusión.

Tal vez, por un instante, no es tan malo vivir en este mundo de payasos, pasear por este jardín, tener por un segundo el frenesí de una rifa a ganar o de presenciar una demostración jocosa, aunque al final mires los ojos y descubras otra vez la congoja, el vacío en la mirada, la profunda soledad o que no has ganado el sorteo.

Al final de la jornada, el payaso siempre vuelve a ser lo que es, la faz oculta que está detrás, tallada de realidades indelebles.

Sin embargo, por este abrir y cerrar de ojos ha valido la pena el pintarnos una sonrisa fingida, porque también en ese parpadear hemos llenado una vida de emoción.

Misión cumplida hasta la próxima celebración que será quizás en otro patio, en un circo, en una feria tal vez.

1 Comments:

At October 19, 2006 at 10:56 AM, Blogger Jael Espinal said...

Tienes razon, la hipocrecia en nuestras acciones esta latente en cada dia y delante de cada gente...

 

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